martes, 13 de octubre de 2015

Relatos Eróticos EL PORTERO: SE DESVIRGA A MI HERMANITA

Había pasado un largo tiempo en el que el portero seguía cogiendose a mi madre, pero como esta había empezado a trabajar de tarde, se había reservado la tarde de los miércoles en los que yo tenía gimnasia. En general yo trataba de no estar presente, porque la situación me ponía cada vez más loco y no la podía manejar, estaba por cumplir mis dieciséis años. Por otro lado mi hermana acababa de cumplir los 16 ella iba a la secundaria de tarde, con lo cual los miércoles a la tarde era el día ideal para mi madre. En las últimas relaciones que había presenciado o bien había escuchado, cuando Aníbal le hacía el culo a mi madre siempre empezaba a jugar con que Sol ya estaba grandecita y que mejor que se la comiera alguien bien experimentado como él, mi mamá se fingía horrorizada, pero como Aníbal siempre se lo decía mientras le rompía el culo, que a ella le encantaba, terminaba entrando en el juego, diciéndole que quizás algún día lo dejara pero que tenía que ser cuidadoso y que tenía miedo que le dejara de dar así por el culo a ella, encantado con mi hermanita, este le aseguraba que su culo era uno de los que mas le gustaba del edificio y que podía estar seguro que se lo iba a seguir llenando de leche como siempre. Luego de estas charlas los dos acababan como cerdos. Luego parecían olvidar el tema y se quedaban en la cama besando y abrazándose ya que nadie los molestaba. 
Pasaron unos meses, yo recién había cumplido mis dieciséis y empezado a salir con Sandra, un miércoles a la tarde había olvidado un reglamento de voleyball que tenía que llevar al colegio, volvía a buscarlo a mi habitación y escuche la puerta del departamento que se abría y a mi mamá que entraba, me escondí en mi cuarto bajo la cama, mi mamá reviso que no hubiera nadie en el departamento y se fue a buscar a Aníbal que esperaba escondido tras la puerta. Mi calentura pudo más y salí corriendo, mientras mi madre iba hacia la puerta a esconderme en su armario, dejando el espejo listo para presenciar el espectáculo. Hacía un tiempo que no los miraba por lo que enseguida estuve al palo y tuve un orgasmo violento, cuando Aníbal estaba rompiéndole el culo, se escucho la puerta del departamento y a mi hermana gritando, mama!, ya llegue, mi mamá puso una cara de horror, pero Aníbal la clavó más fuerte contra el colchón y tirandole del pelo, le dijo al oído: decile que venga al cuarto, mi madre estaba horrorizada, parecía deliberar que hacer, Aníbal la empezó a bombear bien fuerte y a tirarle más duro aún del pelo, Acá, en la pieza grito mi mamá con voz de puta. La puerta del cuarto se abrió y mi hermana quedo congelada en el umbral de la habitación sus mejillas estaban coloradas al instante, y ni salió ni avanzó, se quedó parada en el lugar, Aníbal se salió de mi mamá y le dijo hola Sol, vení acercate, mi hermana estaba inmóvil, el portero desnudo se acercó hacia ella y tomándola en brazos la llevo hacia la cama, la acostó junto a mi madre y empezó a acariciarle las piernas, mi mamá empezó a acariciarle la cara, mi hermana había cerrado los ojos y entreabierto sus labios, de los que escapaba un suave gemido. Aníbal siguió recorriéndole las piernas y luego le saco su bombachita dejándola con su minifalda gris del uniforme, mi pija que recién había acabado parecía querer explotar de nuevo, vi la concha de mi hermana brillante de jugos mientras que Aníbal se había acomodado y la había empezado a chupar, primero suavemente y luego con mas dureza, mi hermana pareció tener un orgasmo muy profundo y llegó a gritar inclusive, Aníbal se incorporo y se acomodó entre las piernas de mi hermana, mi mamá bajo hasta su costado para supervisar ella misma la penetración, tomo la pija de Aníbal y con mano hábil, la fue dirigiendo ella misma hasta la grutita de mi hermana que soltó un gritito, Aníbal se quedo quieto un rato y luego empezó a bombearla suavemente, mi hermana estaba cada vez más caliente, si bien tenía un noviecito, nunca habían pasado de caricias y franela, Aníbal la siguió cogiendo duro un largo rato se notaba que estaba cerca de acabar, mi mamá le dijo que se saliera que no tenía protección, Aníbal por toda respuesta incrementó la velocidad de su bombeó hasta que se tensó bien duro clavándola a fondo y mordiendo los labios de mi hermanita, que tenía los ojos en blanco y parecía casi desmayada, mi mamá se empezó a tocar y acomodándose detrás de Aníbal empezó a chuparle el culo y los huevos y todo lo que pudiera, Aníbal se salió de encima de mi hermana y se quedó acostado boca arriba en la cama, mi mamá se comió su pija como desesperada hasta que lo tuvo bien al palo otra vez, luego se acomodó y se la clavo ella misma empezando a montarlo bien duro. No te podes quejar hijo de puta, ¿te gusto la nena también?. Mi mama estaba casi babeando, estaba más sacada que nunca, a ella también le pensas romper el culo, hijo de puta, y lo siguió cogiendo hasta que tuvo un violento orgasmo y cayo rendida sobre su pecho. Aníbal se salió de debajo de ella y acomodándose en su culo se la dejo ir hasta el fondo, la empezó a bombear, y le dijo no te quepa duda que la próxima vez, le hago el culito ese hermoso que tiene, pero hoy es todo para vos perra puta, y la bombeó hasta que le llenó el culo de su leche. Luego se salió de ella y se acostó entre las dos hembras que quedaron una a cada lado suyo apoyadas en su pecho.

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